Escenario. El diagnóstico sectorial no es alentador, prevén que el sector no crezca arriba del 3%. Sin embargo, existen medidas que ya fueron expuestas y que entrarán en una agenda de trabajo conjunta con el Gobierno.

La falta de liquidez, un ‘virus’ que hace sombra a diferentes esferas de la economía, no perdona a un sector de la construcción que en su diagnóstico refleja una baja en su crecimiento -está por debajo de 2,8% (hace un lustro el Producto Interno Bruto sectorial llegó a 10,66%)-, de acuerdo con datos de entidades del sector. Mantendría una tendencia en picada en caso de no recibir la atención adecuada. No obstante, existe un ‘tratamiento’ para esta ‘afección’.

Los empresarios y constructores apuntan a cuatro ejes tranversales que demandan atención urgente del ‘médico’ (Estado), el cual, a su vez, señala estar ‘desinfectando’ una economía malherida (resultado de los 14 años de administración de Evo Morales). 

La buena noticia se centra en una mayor apertura para resolver las problemáticas de este sector, pero el tiempo apremia, según lo expuesto en el Primer Foro Boliviano de la Construcción gestado por actores del sector y que contó con la participación pública (se firmó una agenda de trabajo determinada) y organismos internacionales.

Pago de planillas

La ‘receta’ exige de una responsabilidad compartida, cuyo primer punto recae en la necesidad del pago de planillas por el avance de obras (piden que las entidades públicas contratantes transparentar sus deudas). El gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz, Javier Arze, lamentó que en este escenario sean los empresarios los encargados de financiar las obras, al igual que en algunos casos no existe una fecha establecida para resolver este tema, cuando hay pagos que la ley exige cada mes (AFP, seguros de salud, impuestos o salarios).

Un ejemplo de esta problemática es la deuda que mantiene la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), cuyo monto asciende a Bs 700 millones. A esto se suman otras entidades del sector público.

“Para poder levantar la economía se requiere de mucha inversión pública. Hoy el sector se sostiene gracias a las inversiones privadas. Entonces, además de cancelar las deudas, se necesitan condiciones para dinamizar a la economía desde este ámbito, pese a las reducciones previstas en cuanto a inversión”, manifestó Víctor Hugo Suárez, expresidente de Cadecocruz.

En este sentido, el ministro de Economía José Luis Parada, sostuvo una entrevista con EL DEBER en la que resaltó que en la administración de Evo Morales, varias instituciones del Estado no cancelaban porque había una decisión de pagar los proyectos políticos.

“Hoy, cada institución está determinando el nivel de deuda y se está empezando a pagar, previa revisión. Muchos proyectos no tienen ni siquiera el estudio a diseño final. Se dará prioridad a los que beneficien a la población”, reveló la autoridad.

Prioridad a nacionales

En segundo lugar, el sector demanda la participación e inclusión de empresas nacionales en la ejecución de obras (un antiguo ruego al que el anterior Gobierno no daba prioridad y que beneficiaba a empresas del exterior, específicamente de origen chino).

Desde la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) manifestaron al Gobierno que este punto requiere el cumplimiento del DS 3548 que menciona el mandato de convocatoria por tramos de las obras, cumpliendo el principio de eficiencia.

Asimismo, en el caso de la adjudicación de firmas extranjeras en proyectos financiados, deben contar con la participación mínima del 30% de empresas nacionales en la asociación, así como tomar en cuenta la experiencia de los constructores, entre otros, de acuerdo con lo expuesto por el presidente de Caboco, Franklin Pérez.

“El sector constructor edificó a Bolivia y por eso apuntamos a ser contratistas y no subcontratistas. Estamos seguros que puede haber entendimiento y hacer que constructores y profesionales sigamos aportando al desarrollo del país y en las condiciones correctas”, expresó el presidente de la Cámara de la Construcción (Cadeco) de La Paz, Luis Bustillo.

Tema normativo

Una norma única de contrataciones es otro de los anhelos de los empresarios para oxigenar al sector. Sugieren trabajar en una normativa con rango de ley que responda a la coyuntura actual y abrogar reglas que frenan el impulso sectorial. “No podemos licitar obras con decretos supremos, donde hay instituciones estratégicas que pueden cambiar y modificar las condiciones de la licitación. Necesitamos una ley de contrataciones que nos dé transparencia y seguridad. Es un tema que el Ministerio de Economía debe atender y consensuar”, sostuvo Javier Arze.

Por otro lado, un informe de la Fundación Milenio exhibe que en la desaceleración sectorial percibe una menor cantidad de permisos de construcción aprobados durante el último quinquenio, sobre todo si se toma en cuenta el inusitado aumento de los permisos de construcción en el quinquenio precedente. Después llegar a un número máximo en 2016 (3,35 millones de metros cuadrados), en las gestiones sucesivas los metros cuadrados fueron menores (2,66 millones en 2019).

Factor impositivo

El cuarto eje se refiere en la certidumbre en cuanto al factor impositivo. Arze manifestó que la normativa es muy exigente y no refleja certidumbre para la construcción. De momento, se conoce que hay un acuerdo con los actores del sistema tributario y el Gobierno para impulsar reglas actualizadas, después de ser sometidas a los análisis respectivos.

El analista Rolando Schrupp subrayó que esta problemática debe abordarse más de fondo y no así tanto de forma, es decir, replantear la política tributaria y analizar un escenario que implique la reducción de impuestos, ya que la empresa privada busca ser protagonista, pero el factor impositivo la está ahogando (aspecto que se ve reflejado en los indicadores de la construcción).

“El indicador económico de la construcción es solo una cifra, ya que el efecto dinamizador del sector va más allá y llega a otros espacios de la economía que se adormecen por el comportamiento irregular que se percibe”, manifestó Carolina Gutiérrez, subgerente de la firma Construmat.

Otros aspectos a resaltar

A través del informe de la Fundación Milenio, el economista Enrique Araníbar reseñó que en 2017 y en 2018 el costo global de la construcción se redujo, para luego, en 2019, experimentar una subida. Esto pudo obedecer, en parte, a una mayor cantidad de obras privadas llevadas a cabo durante la gestión, aunque probablemente no se trate de proyectos nuevos sino más bien de la finalización de obras constructivas.

En esta línea, la gerente general de Cadeco La Paz, Daniela Padrón, afirmó que es esencial cuidar el tema de los precios, sobre todo porque se percibe que en las licitaciones se estipulan costos de hace cuatro años atrás.

Además, sostuvo que los malos diseños llevan a nuevas ejecuciones que se pagan “a precio de gallina muerta”, por lo que será crucial concertar nuevas líneas de trabajo con los arquitectos.

La investigación de Milenio proyecta la tendencia descendente del empleo en la construcción es evidente. “La gente está migrando de la construcción a otros sectores, como el pequeño comercio (principalmente informal) y el transporte”, figura la muestra (a septiembre de 2019 había 87.000 trabajadores activos).

Sin embargo, el nuevo presidente de Cadecocruz, Aldo Sülzer, refutó esta información, ya que a escala nacional los empleos directos llegan a 385.000 (en otras gestiones llegaban a 500.000).

Cifras

2,82%​Es el crecimiento del sector de la construcción hasta junio de 2019. Hace cinco años la cifra llegó a 10,66%

4.561

Bolivianos. Es el salario medio nominal de un trabajador del sector de la construcción, según datos de Cadecocruz (apoyados en el INE).

La infraestructura es clave en el crecimiento de la región

“Para competir en la economía global, los países de la región necesitan mejores carreteras, puertos, redes de energía, conexiones de internet, antenas telefónicas y terminales aéreas que estimulen la economía de la región”. 

El diagnóstico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es claro en su informe ‘Construir oportunidades para crecer en un mundo desafiante’

Según Alejandro Izquierdo, ejecutivo del área de infraestructura del BID, las inversiones en construcción son relevantes para el crecimiento de la productividad en todos los sectores económicos. “Si los países incrementaran la inversión en infraestructura para cerrar las brechas con los países desarrollados, el crecimiento de la productividad podría aumentar en un 75%”, resaltó.

Gladis Genua, representante en Bolivia de CAF-Banco de desarrollo de América Latina señaló a un medio del interior que existe una cartera de $us 1.000 millones que son créditos que se están desembolsando y deben ser ejecutados en proyectos de inversión para infraestructura económica y social.

Fuente: EL DEBER